“Queridos hijos, Yo Soy la Luz del mundo, Yo Soy su Padre.
Hoy vengo a pedirles que se entreguen por completo y hasta lo más profundo de su ser a la Grandeza de Mi Amor.
Permítanse ser imbuidos con este Amor, para que pueda sanar cada una de sus heridas internas.
Es solo a través de Mi Amor que podrán atravesar este tiempo de Tribulaciones.
El amor es la fuente de toda sanación.
Trae armonía, gentileza, ternura y, sobre todo, perseverancia. El amor no destruye; al contrario, reconstruye puentes y fortalece la amistad.
Queridos hijos, esto es lo que les pido en este momento. Sobre todo, no se dejen influenciar por el Maligno, pues su objetivo es destruir este Fuego de Amor y traerles odio, angustia y enfermedad.
No se dejen influenciar por el espíritu del mundo, sino permanezcan en la humildad y el Amor.
Pronto tendrán que pasar por tiempos mucho más dolorosos, y necesitarán una buena dosis de humildad y, sobre todo, intensificar sus oraciones para recibir fuerza y apoyo en su perseverancia.
Queridos hijos, ustedes que son tan queridos para Mí, no teman, sino confíen en Mi Poder Divino y en Mi Amor por cada uno de ustedes.
A ti, hijo Mío, gracias por escuchar. Los bendigo, así como a todos Mis hijos.”
Su Amoroso Padre