Virgen María:
Mis queridos hijos, Dios envió a Su Hijo a través de Mi Presencia. Y hoy soy combatida como lo fue Mi Hijo cuando caminaba por la Tierra Santa donde vivimos.
Cada vez que alguien blasfema, ataca a Mi Hijo y a Mí misma. ¡Cuán necesario es ser cristiano! Digo bien: un cristiano, no solo parecerlo, porque todo lo que va en contra de Nuestras Palabras empobrece las almas.
Amén †
Jesús:
Mis queridos hijos, Mis amigos, es tiempo de abrir vuestros ojos y oídos. El tiempo de la Misericordia llegará a su fin, y muchos sufrirán por no haber escuchado ni obedecido todas las Apariciones que hemos hecho y que hoy son contestadas por los altos mandos de la Jerarquía. Contad vuestros días en los que habéis confundido lo verdadero con lo falso. Vengo a renovar la Tierra. Sabed estar Conmigo, con Mi Madre, con el Padre y con el Espíritu Santo.
Amén †
Prestad atención a vosotros mismos; la persecución que estáis experimentando no es en vano. El Padre dará la señal, y todo cambiará, porque ha decidido poner fin al discordia entre Sus hijos. Permaneced obedientes a Nuestros Santos Corazones, y así encontraréis Paz; la Alegría debe estar en vuestras almas y corazones, en vuestros días. Amad al Padre y al Hijo, amad al Espíritu Santo que ilumina las almas, y no olvidéis a Mi Madre, la Virgen Inmaculada que dará victoria.
Amén †
Os bendecimos, Nosotros, la Sagrada Familia de Nazaret, así como el Padre y el Espíritu Santo.
Amén †
Vive y da gracias por todo lo que recibes del Cielo.
Amen †
"Consagro el mundo, Señor, a Tu Sagrado Corazón",
"Consagro el mundo, Virgen María, a Tu Inmaculado Corazón",
"Consagro el mundo, San José, a tu paternidad",
"Consagro el mundo a ti, San Miguel, protéjelo con tus alas." Amen †